sábado, 22 de marzo de 2008

ANTIPATÍA DEL VERSO

Señor:
Y su bastón?
Y su diario?
Y su pipa?
Y su café?

Pero dígame:
Dónde está su mente?

Algunos
Dejan de escribir por usted
Tienen miedo
Calambres
Antojos
Usted es bueno
Pero con algunas imperfecciones

Quiere leer o escribir?
Quiere fumar?
Hay una tumba que lo busca
Dice tener su nombre
Junte dinero para las flores
Para que nadie se acuerde
De comprarlas

Llueve en su pecho la amargura
Y nadie ha llorado

Señor: eres Rey?
Y su bastón y sus lentes y sus diarios y sus libros y sus venas?
Ahora no te buscan: sólo te olvidan.

EL TELÓN DE PIEDRA

Mío poema vagabundo
Canta el agua un poco más agua
Y el árbol más piedra
El viento de la boca
Es un oasis tenebroso
De madera firme
En la tierra germinaron los faroles
Y cayeron más abajo las anclas

El poeta cuenta las estrellas
Que se apagan
Y cubre las encendidas
El cielo es un espejo gris
Una calle sin pisadas

El pintor limpia sus zapatos
Sin huellas sin cruces
Que atraviesen la noche
Un color es más hermoso
Entre el fuego y la locura

El músico ha escuchado
Las lágrimas cayendo
Arrancan los violines
Girando en un cometa
De pasajeros y sorderas
Pero hay los que escriben
Escuchan y miran
En el aire tormentoso
Al agua que es agua
Al árbol que es árbol
Y al viento del oasis
De una boca tenebrosa

LADRÓN DE ZIGZAG

Calle llora en hora
Lástima de versos y fugas
Donde el vientre maligno
Y los veinte ladrones
Juegan a mirarse los pantalones
Colgantes
Por bajo los puentes
Enciéndase la llama y los delantales
De una mujer demoniaca
Entre los brazos
Y sepulturas perdidas
Como tesoros

Calle ora en llora
Gases momentáneos
De una sílaba a otra
El tren sacude sus carros
Con cada libro hojeado
Y en un abismo de colores
Se acumulan los versos cosechados
Mi dolor es un mensaje
Para los nacidos
Y para los matados

El Rey sacude sus manos
Cuidadosamente
Bajo la mesa

Una noche vestida de arco
Cruzó el océano
Junto a un náufrago
Un ladrón de mirada inalcanzable
Mano a mano
Mano a Rey
Codo y puño
Mano y arma
La luna sangrienta y lejana
Cerraba sus ojos
Misántropos

Has muerto Federico
Fusil a cuello
Cuello a tierra
Las palomas te desvisten
Con el llanto de mujeres
Con el llanto de gitanas
Con el llanto de guitarras
Para no cantarte los versos
Al oído
Tú sufres arriba y abajo
En cada polo
Y has dejado bautismo
Y bautizados
En verde verde
Cinco veces verde

¡Muerte al Rey con sus anillos!
¡Acabemos la circunferencia
De enemigos!

LA MODERNIDAD

A balazos murieron
A cien balas cada una
Los versos y las versas
Con sus lágrimas
Prisioneras de gozo
En la fúnebre batalla
De los cien días
Hubo en el aire más oxígeno
Que hambrientas pasiones
Ahogado un corazón roto
Como las piedras del camino

A balazos mata el Rey
Con la mano derecha
Lo persigue la memoria
Y Raskolnikov
Y García Lorca
Con sus besos de polvo
Y un andante caballero
Perdido en las pisadas
Huele la soledad
Que dejan las mujeres nocturnas

Todo existe en el poema
Menos tu viejo abrigo de Señor
Donde cada estrofa es un poema
Y cada verso es poesía
¿Daríais en compasión de dar?
Una moneda no es vendida
Ni tampoco regalada
Como el humo del tabaco
En los pulmones oxidados

¡Escuchad el grito que emociona!
¡Oíd el puño que se retuerce!
Y al delicado estornudo lunar
¿Quién lo abrazará?
Hemos viajado en este tren
De cien ruedas
De cien ventanas
De cien balazos
Como el sonido
Que en los cables del teléfono se alejan
O una orquesta muda
Sin maestro
Sin motivos para oír
Y el suicidio en los violines
Maltratados ¡Oh mariposas!
Ha dejado un telón infinito